¡No me comas, que soy peligroso!

El sapo de panza amarilla (Bombina Variegata) utiliza una técnica muy particular para impedir ser atacado por los depredadores: muestra las marcas visuales que tiene en su cuerpo para indicar que es una muy mala idea confundirlo con un aperitivo.
Cuando se ven amenazados y con pocas posibilidades de huida, adoptan una postura muy curiosa en forma de barca, que consiste en tumbarse estirados en el suelo y levantar sus extremidades anteriores y posteriores para enseñar las marcas amarillas de su vientre.

De este modo advierte a los "incautos" atacantes de su toxicidad, que casi con total seguridad abandonarán rápidamente el lugar.
Por otro lado, su piel segrega sustancias de sabor desagradable que sirven para repeler al resto de animales, y que incluso pueden provocar alergias a personas sensibles.
Vía: Curiosidades animales de Discovery Channel.